Formato físico
Flexibilidad y conexión tangible.
Desde el inicio, pensé en crear un sistema para utilizarse principalmente en formato físico, como una especie de compañero tangible que podemos tocar, personalizar y adaptar según mis necesidades. Me encanta la idea de un sistema flexible, que permita agregar, reorganizar o archivar páginas fácilmente, por eso, el formato que recomiendo utilizo es un sistema de discos, y, por lo anterior, recomiendo formatos similares al de archivadores discos ya que nos brinda toda la libertad de movimiento y organización que necesitamos.
Utilizando este formato, podemos:
- Agregar páginas: Incorporar fácilmente hojas en blanco, o las plantillas ya diseñadas para NATE, o incluso páginas decorativas estilo junk journal que reflejen nuestra personalidad y estilo.
- Reorganizar secciones: Adaptar nuestro sistema según el ritmo de vida o las prioridades cambiantes, moviendo secciones completas o páginas individuales a medida que avanza el año, ordenar el sistema a tu gusto, o solo agregar o quitar segun surgan nuevas necesidades.
- Archivar contenido pasado: Guardar meses anteriores, capturas de pensamientos que ya revisamos y queremos conservar, o entradas de la traza mental y recursos esenciales que hemos culminado. Esto nos permite mantener el sistema limpio y enfocado, pero también conservar todo lo escrito para revisarlo posteriormente, como un archivo personal lleno de memorias y aprendizajes.
Si bien el sistema funciona perfectamente en formato digital, utilizando herramientas como OneNote, goodnotes o aplicaciones similares, la esencia y espíritu original del sistema reside en la experiencia física. Y esto no es casualidad: diversos estudios demuestran que escribir a mano tiene beneficios únicos para nuestro cerebro.
Por ejemplo, según un artículo publicado en Psychological Science, escribir a mano mejora nuestra capacidad de aprendizaje, aumenta la memoria y potencia la comprensión de lo que escribimos. Cuando usamos lápiz y papel, nuestro cerebro realiza un esfuerzo adicional para sintetizar y seleccionar información relevante, lo que fortalece nuestras conexiones neuronales y nuestra capacidad para recordar.
Además, mantener un sistema físico como NATE nos permite crear un registro tangible de nuestra vida emocional y mental. Es una experiencia especial poder regresar a esas páginas meses o años después, observando con cariño cómo hemos evolucionado, qué desafíos hemos superado, y cómo nuestras prioridades se han transformado con el tiempo. Es como tener un diario emocional y organizacional que, con cada página, cuenta nuestra historia personal.
Aunque NATE pueda adaptarse perfectamente al mundo digital, la verdadera magia ocurre cuando lo utilizamos físicamente, página por página, creando un espacio seguro y flexible donde todo lo que somos, sentimos y pensamos tiene lugar, pudiendo decorarlo y adaptarlo a nuestro gusto, motivo por el cual, el sistema es bastante sencillo dentro de su decoración, con el fin de que puedas ponerle tus colores, tus ideas y tu arte, haciéndolo 100% tuyo.